miércoles, 4 de abril de 2012





Hablemos de cine, porque, como habrán comprobado los que leen este blog con más o menos asiduidad, es algo que no me gusta nada...



La película que he visto hace poco es Albert Nobbs. Cuando vi el cartel me gustó, aunque leí las críticas y decían que era poco ruido pero pocas nueces. En cualquier caso, ver a Glenn Close, seductora protagonista de las Amistades Peligrosas, vestida de hombre, era algo que me llenaba de curiosidad, y además, salían las calles de mi querido Dublín así que fui a verla con muchas ganas.

Glenn Close como la marquesa de Merteuil en Las Amistades Peligrosas.


Me sorprendió gratamente, es más, me encantó. Para empezar, está el guión, muy cuidado (era de esperar, la película está basada en una obra de teatro) y que dibuja unos personajes bastante creíbles y un/una protagonista (no sabría si referirme a ella/él en femenino o masculino) sencillamente genial. Claro que quizá los haya que piensen que la película es lenta y pueda hacerse aburrida, o que la historia no avance al trepidante ritmo al que Hollywood nos tiene acostumbrados, pero qué queréis que os diga, son posibles defectos que yo ni siquiera noté mientras la veía. Aunque eso sí, me encanta el teatro.



La acción sucede en el Dublín del s.XIX, hambruna y tifus. El escenario principal es un hotel -un hotel a la antigua usanza, reservado exclusivamente para la aristocracia inglesa-, dejo caer el detalle porque a mí me costó darme cuenta.


 Los personajes, como ya he dicho, son bastante interesantes. Destacan entre el elenco Mia Wasikowska, la actriz que hacía de Alicia en la película dirigida de Tim Burton (y cuya opinión sobre la misma me reservaré). He de decir que después de verla aquí y en Jane Eyre, otra película estrenada hace poco, la considero una actriz de pies a cabeza. Sus personajes en estos dos films no podrían ser más diferentes, la noche y el día, pero ella los borda. 



Por otro lado tenemos a su compañero masculino, Aaron Johnson. Al principio me gustaba, porque me alegraba la vista y otras muchas cosas, pero luego -el destino es cruel- le fui cogiendo tirria, aunque no diré por qué.

Reconozcámoslo, la gorrita y el pañuelo a lo inmigrante irlandés le sientan bien...


Y cómo no mencionar la aparición estelar del guapísimo Jonathan Rhys Meyers, sobre todo en el baile de Carnaval... inolvidable sería el adjetivo que mejor la define, sin duda.  



Finalmente Glenn Close. Su personaje, que da título a esta historia, Albert Nobbs, me pareció genial. La historia de la mujer que se viste de hombre se ha visto ya en varias películas, y suele ser por necesidad, como es el caso de Yentel, Osama o Mulán.

Yentel tiene que hacerse pasar por hombre para poder seguir estudiando,
 en esta película-musical que es todo un clásico.


La guerra es dura para los hombres, pero para las mujeres es 
aún peor, por eso Osama se viste de chico en Afganistán, en una película
tan interesante como dura.

Y el mismo caso, pero ahora de Disney, en una de las pocas
películas de esta factoría que recuerdo me gustaba de niña.


Sin embargo, en este caso el conflicto que esto genera está tratado de una manera mucho más compleja, interesante... realista. Me abrió los ojos ante lo que podría haber sido la suerte de muchas mujeres, no solo en el s.XIX si no a lo largo de toda la historia. Porque una cosa es el sexo, esto no se elige y cada uno nace con lo que le toca, pero otra muy distinta es el género y esto último, a mi modo de ver, te lo impone la sociedad. ¿Por qué no puede una mujer trabajar en lo que desee y ganar lo mismo que un hombre? ¿Por qué no puede vivir sola y ser independiente? ¿Por qué no puede cortejar a otras mujeres e incluso casarse con ellas? 


Estas preguntas se plantean en la película y no tienen que ver con una mujer haciéndose pasar por un hombre, sino por un ser humano que trata de hacerse su propio camino, como todos en esta vida. Puede que las preguntas que antes he escrito hayan variado un poco actualmente, pero de alguna manera, yo pienso en cosas parecidas, porque cada vez tengo más claro que por encima de los hombres y las mujeres y sus mil y estudiadas diferencias yo me siento eso, un ser humano.





Y este personaje, Albert Nobbs, es tan tierno, tan inocente, que de verdad sentí pena por él a lo largo de toda la película, aunque también cierto respeto y admiración. Soy de las que piensan que la vida hay que vivirla así, esperando sus cosas buenas. Puede que no  todo sea un regalo, pero al menos vale la pena intentar divertirse un poco. Como cuando éramos niños y el mundo existía solo para ser nuestro campo de juegos.

Para las curiosas o los curiosos, aquí dejo el trailer: http://www.youtube.com/watch?v=VSeulZcn3wo

2 comentarios:

zals dijo...

te has olvidado, y no tienes perdón, de george sand y chopin.
¡no es posible!
muisus biesus.

Brienn dijo...

Oh :O ¿Que tu sigues entre nosotros?
Por lo demás me gusto mucho la descripción de la película, no se si verla o dejarla para el verano...